- Conocimientos de informática.
- Agilidad para llevar la organización y mantenimiento de agendas.
- Facilidad para recordar datos, fechas, nombres…
- Facilidad de palabra y dotes para atender llamadas, visitas…
- Conocimientos del funcionamiento de los distintos departamentos de la empresa.
- Cálculos elementales.
- Estar al día de la tramitación de expedientes.
- Amplios conocimientos en protocolo institucional y empresarial.
Cómo elegir una FP que impulse tu carrera y garantice oportunidades laborales
Elegir una FP no va de “la que más salidas tiene” en abstracto: va de encontrar la combinación entre demanda...


